La importancia del contenido en el muro de led.

Puede que resulte innecesario destacarlo, aunque la cuestión continúa siendo de vital importancia. Hasta la mejor pantalla del mundo parecerá terrible, o peor de lo que es, si el contenido que se visualiza no es de calidad. Hoy en día, con la cantidad de software de producción y gestión de contenidos disponibles y la capacidad creativa de muchos diseñadores gráficos, esto no debería suponer un problema, excepto por el costo que pueda suponer esta parte del trabajo, por indolencia o por desconocimiento de la tecnología de video específica para LED. En muchas ocasiones, se ven pantallas o monitores, tótems, banners cuyo impacto visual es casi nulo. Merece la pena dedicarle unos minutos al último punto expuesto, la poca familiaridad con los pantallas LED. El LED, manejado por los sistemas de control electrónicos de buena calidad, es capaz de reproducir una paleta de colores superior a cualquier otra tecnología vídeo existente en el mercado, lo que significa que los contenidos con colores vivos de varias graduaciones resultarán particularmente impactantes. La combinación de ciertos colores primarios con caracteres de gran formato sobre fondos homogéneos garantizarán una visibilidad excepcional en todo tipo de condiciones. No obstante, la cuestión más importante es la resolución que tiene el archivo que se va a reproducir en la pantalla LED. Hoy en día, los software son capaces de visualizar cualquier formato, como si fueran un monitor de ordenador, y por eso la extensión se puede elegir libremente en función del gusto o la competencia personal. Sin embargo, no hay que olvidar nunca especificar la definición gráfica del archivo (o el número de píxeles horizontales por el número de píxeles verticales) de acuerdo con la definición gráfica de la pantalla LED. La mejor solución es siempre crear contenidos ad hoc con resoluciones nativas iguales a la pantalla, y trabajar píxel por píxel. El error más habitual y evidente es utilizar grabaciones ya existentes, incluso en HD, creadas para otras tecnologías de vídeo (como el LCD) o medios de comunicación (como por ejemplo la televisión) y escalarlos a baja resolución para reproducirlos en la pantalla LED, o incluso reproducirlos directamente sin ningún tipo de posproducción.