Como se elige la pantalla LED justa?

En el pasado, el motivo principal para elegir un modelo de pantalla LED gigante estaba directamente relacionado con el precio, y no tanto con el uso específico del producto.
Como el precio de los componentes era muy elevado, o mejor dicho del diodo mismo, existían diferencias enormes de precio entre los diversos modelos existentes según la distancia entre los píxeles (pitch en inglés).

La tendencia mayoritaria era elegir modelos con gran distancia y por tanto resolución más baja. Hoy en día, gracias a la reducción drástica del precio de la unidad de LED, ya no hay tanta diferencia de precio entre un modelo de pantalla LED y otro, y por consiguiente las razones principales para elegir modelo pueden ser cuestiones técnicas o ligadas al lugar de instalación. No obstante, se trata de una mezcla de factores.

Siempre deberíamos hacernos una serie de preguntas, comenzando por la más evidente.
¿La pantalla estará a la intemperie o no?
¿Le dará la luz del sol de frente?
¿La instalación será sobre una pared, un tejado, un techo, en el suelo, sobre una estructura de soporte dedicada o volada?
¿Existen limitaciones particulares de peso, volumen o iluminación ambiental?
Y llegar así a las preguntas más relacionadas con el producto mismo
¿Cuál es la distancia MÍNIMA o MÁXIMA desde la que se observará la pantalla?
¿Qué tipo de contenido se visualizará en el display?
¿Cuál es la audiencia del mensaje o el cliente/usuario tipo?

Hoy en día, la tendencia general del mercado es elegir modelos con poca distancia entre píxeles, aunque no necesariamente siempre sea la mejor elección, ya que otros modelos podrían garantizar un impacto visual de calidad similar o incluso superior, y al mismo tiempo conseguirían ahorrar la inversión inicial y los costos operativos. Por ejemplo, un display LED con una distancia entre píxeles de 16 mm o incluso 20 mm, los tradicionales de la tecnología de vídeo, representan todavía hoy una elección magnífica para instalaciones de exterior donde los espectadores no se encuentran cercanos y se quiere favorecer el tamaño de la pantalla. En relación con los pitch de 8 o 10 mm, que se eligen en los casos en que se quiere favorecer una distancia de visualización menor o unas dimensiones de la pantalla menores, los modelos con pitch de 16 o 20 mm consumen menos, tienen mayor contraste y, simplemente porque tienen menos componentes, están sujetos a un desgaste menor.