¿Cuánto cuesta una pantalla LED?

Antes o después, esta es la pregunta a la que hace falta encontrar una respuesta, aunque, paradójicamente, es la más difícil de responder. En realidad, los productos disponibles son casi infinitos, no solo por la distancia entre píxeles, su uso interno o externo, sino también por los componentes utilizados, sobre todo la marca de leds, y todo esto en conjunto afecta al precio final de una pantalla. La diferencia de precio por m2 entre un display LED de baja resolución (incluso de menos de 500 píxeles por m2) y un display LED de alta resolución (hasta 300.000 píxeles por m2) es enorme va desde menos de 1000€ el m2 a más de 15000€ el m2. Entre estos dos extremos existen variantes que pueden satisfacer cualquier exigencia en términos de calidad y presupuesto. Si se desea optar por el LED de origen japonés o estadounidense, en lugar de taiwanés o chino, la diferencia de precio podría ser incluso más amplia. No obstante, es necesario tener presente el hecho de que no es únicamente el costo del m2 de la pantalla gigante lo que determina el precio final. También hay que considerar el costo de algunos componentes necesarios para garantizar su correcto funcionamiento, entre los que se encuentran la electrónica de gestión (hardware y software) y la fuente de alimentación. Además, el coste de la estructura de recubrimiento y de soporte puede influir significativamente, ya que en los últimos años la tendencia es a reducir los precios de la electrónica y aumentar los precios de los metales y su fabricación. No se debe olvidar tampoco el precio de los servicios de transporte e instalación que, en casos de difícil acceso por ejemplo, pueden hacer crecer los gastos. Lo que es seguro es que en los últimos años la inversión mínima necesaria para comprar una pantalla LED de buena calidad, sobre todo para interior, ha disminuido de manera casi increíble. Hoy en día, instalar un tótem o una pantalla LED de vídeo en el escaparate está al alcance de todos, y con menos de 10.000€ se puede realizar una instalación que genere un impacto considerable. Actualmente, incluso una pantalla gigante publicitaria puede requerir una inversión inicial de menos de la mitad de lo que hubiera supuesto hace solo 4 o 5 años. Además, una vez que la pantalla está instalada hay que tener en cuenta los costes operativos, sobre los que influirá principalmente la calidad del producto adquirido. De hecho, las mejores pantallas LED gigantes del mercado, además de ofrecer una mayor duración, necesitarán un menor mantenimiento y tendrán un menor consumo de electricidad aun con la misma luminosidad. Las pantallas LED gigantes que requieren una inversión inicial menor, casi seguramente requerirán en su lugar un mayor número de reparaciones y mayores facturas de luz. Por todos estos motivos, los cálculos sobre la rentabilidad de la inversión inicial de una pantalla LED gigante deben siempre estar realizados con la mente puesta en el medio/largo plazo y teniendo en cuenta todos los costes asociados, más allá del producto individual. Cuando se elige una pantalla LED gigante de mayor calidad, garantizada y certificada, añadiendo unos miles de euros al presupuesto, se puede estar seguro de que ese esfuerzo se verá recompensado en poco tiempo.